Hay cosas que me asustan. Como, por ejemplo, volver a leer este poema que escribí hace tres o cuatro años…

Agua

Un enorme Tsunami arrasa el centro de la ciudad
Neptuno ríe escondido en el coral
Campeonatos de tridentes
Rechinar de dientes de los que ya no tienen casa

Han encontrado un viejo Chevrolet
En la copa de un árbol
Y una mirada abandonada
Y un dedo sin sortija de brillantes