Pues tal y como prometí el otro día, a continuación un mini reportaje de cómo serigrafiar camisetas en casa…

Primero hay que hacer un diseño, claro, con el Photoshop y el scanner, por ejemplo, he hecho el mio. El “Diablillo” a pincel en un papel y las letras con el ordenador. Lo paso todo a un CD y lo llevo a una empresa que se dedica a hacer pantallas serigráficas. Una vez tienes la pantalla has de conseguir el resto de material, es decir, la pintura, la racleta, etc. Hay montones de empresas de serigrafía en las que los puedes conseguir, si sois de Barcelona yo os recomiendo Sertext. Después, con una madera y un tornillo de rosca he construido una tabla para serigrafiar encima y junto con la pintura y la racleta, es casi lo único que vamos a necesitar. Sobra decir que a la madera hay que hacerle la forma del cuelo y de los hombros, para que la camiseta se ajuste bien.

Aunque no sale en la foto, también he comprado una paleta de enmasillar y le he limado los cantos para poder recoger la pintura de dentro de la pantalla sin rasgarla. Hablando de pintura, ese es el problema mas importante a la hora de serigrafiar de manera “casera”. Puedes utilizar 2 materiales, acramina (una pintura al agua que no es demasiado opaca y que para prendas oscuras no sirve) o laca, la mejor opción, una tinta que se seca al aire o con un secador y que una vez seca la puedes fijar del todo a la prenda planchando la camiseta del revés con una plancha casera. También puedes utilizar plastisol, pero hay que secarlo a 200º y necesitamos un tunel de secado o una plancha profesional que, evidentemente, no tenemos. Igualmente, para prendas claras, la acramina está muy bien ya que no deja la camiseta con ese tacto de “goma” tan tieso, es cuestión de gustos. Bueno, vamos alla, primero le doy a la tabla de serigrafiar con un spray especial que deja una capa de goma removible que hace que la camisetas no se puedan mover. Seguidamente “enfundamos” la camiseta a la tabla.

Colocamos la pantalla encima a la que le habremos atornillado una chapita con un agujero y que nos sirve de “registro” para que todas las camisetas se estampen en el mismo sitio.

Para que pueda hacer varias pasadas de pintura y que no se mueva la pantalla, en la parte inferior le ponemos una “ele” que nos sirva de tope.

Y ya está, le ponemos pintura a la pantalla y a serigrafiar. Yo le doy dos pasadas, pero lo hago de la siguiente manera: primero traigo hacia mí la racleta con la pintura y tocando la pantalla con la camiseta, después hay que levantar la pantalla y llevar la racleta hacia delante, para “cargar” el dibujo de tinta, y luego vuelo a dar una pasada hacia mí tocando la pantalla con la camiseta. Después, vuelvo a “cargar” el dibujo de tinta para dejar la pantalla mientras pongo otra camiseta, eso es muy importante ya que si no dejas el dibujo lleno de tinta se te secará si no vas muy rápido.

Al finalizar hay que limpiar muy bien la pantalla en la bañera.

Y si puedes secarla con un secador mejor, evitarás que se quede cal entre la malla y que se tape.

Evidentemente, las camisetas es mejor dejarlas secar al aire un buen rato. Bonita vista, no?

Y el resultado final… Rock and Roll!!!